Fernando Trapero Blázquez nació el 19 de septiembre de 1984, en Madrid. Justo al cumplir los 20 años, ingresó en la Guardia Civil, siguiendo así los pasos profesionales de su padre, que también fue brigada en la Benemérita aunque se jubiló hace un año.
Fernando acababa de empezar, pero la bala que recibió en el atentado del pasado sábado ha terminado finalmente con su vida. Al igual que le costó la vida a su compañero, Raúl Centeno.
Desde pequeño pasó largas temporadas en El Tiemblo, una localidad abulense situada a unos 45 kilómetros de la capital de esta provincia. Allí le recuerdan con cariño. "Era un chaval normal", cuenta el alcalde, Rubén Rodríguez, vecino "puerta con puerta" de la casa donde sus padres pasan largas temporadas.
"Recuerdo verle jugar alegremente, como otros niños, junto a mi casa, con la camiseta de su equipo de fútbol", confiesa. Afición que perduró en el tiempo, ya que jugaba como portero en algún que otro partido con sus amigos.
Junto con su
compañero fallecido, Raúl Centeno Pallón, de 24 años, Fernando Trapero estaba destinado a la sede central de la Guardia Civil, aunque procedía del Colegio de Guardias Jóvenes Duque de Ahumada. Allí demostró, según sus compañeros "su valía" en "multitud de ocasiones".
"Su carácter, bromista, simpático y divertido, aún a pesar de su seriedad inicial, siempre aportaba una nota de color en el Grupo". Son palabras recogidas de la web oficial de la Guardia Civil, y a modo de agradecimiento del Grupo de Apoyo Operativo al que pertenecieron, dedican , también a Raúl Centeno, un homenaje escrito a este "gran deportista" que, "en sus tiempos de polilla" (de novato), pertenecía a la sección de motos.
Fernando había planeado un futuro junto a su novia, dedicadónse a lo que siempre quiso ser, guardia civil.
Anoche sus amigos de El Tiemblo le dedicaron una vigilia con velas, en su memoria. El Ayuntamiento de la localidad también contribuirá a recordar que Fernando Trapero dedicó "su corta vida en defensa de la libertad que otros disfrutamos", según indicó Rubén Rodríguez. Le concederán la medalla de oro de la localidad, a título póstumo, además de nombrarle Hijo Predilecto de la Ciudad.
El alcalde de El Tiemblo ha subrayado la "entereza" del padre de Fernando Trapero, cuya familia es originaria de este municipio, que se ha mostrado "orgulloso" de la labor desarrollada por su hijo, así como el "profundo dolor" de la madre tras conocer el fatal desenlace.
"Su padre me ha dicho que se sentía muy orgulloso porque parecía que Fernando se había mantenido con vida hasta que han arrestado a dos de los etarras que participaron en el vil atentado", ha subrayado el regidor.
Los familiares del agente fallecido, de 23 años, soltero y sin hijos, han donado todos sus órganos, según las fuentes oficiales.
Fernando acababa de empezar, pero la bala que recibió en el atentado del pasado sábado ha terminado finalmente con su vida. Al igual que le costó la vida a su compañero, Raúl Centeno.
Desde pequeño pasó largas temporadas en El Tiemblo, una localidad abulense situada a unos 45 kilómetros de la capital de esta provincia. Allí le recuerdan con cariño. "Era un chaval normal", cuenta el alcalde, Rubén Rodríguez, vecino "puerta con puerta" de la casa donde sus padres pasan largas temporadas.
"Recuerdo verle jugar alegremente, como otros niños, junto a mi casa, con la camiseta de su equipo de fútbol", confiesa. Afición que perduró en el tiempo, ya que jugaba como portero en algún que otro partido con sus amigos.
Junto con su
compañero fallecido, Raúl Centeno Pallón, de 24 años, Fernando Trapero estaba destinado a la sede central de la Guardia Civil, aunque procedía del Colegio de Guardias Jóvenes Duque de Ahumada. Allí demostró, según sus compañeros "su valía" en "multitud de ocasiones"."Su carácter, bromista, simpático y divertido, aún a pesar de su seriedad inicial, siempre aportaba una nota de color en el Grupo". Son palabras recogidas de la web oficial de la Guardia Civil, y a modo de agradecimiento del Grupo de Apoyo Operativo al que pertenecieron, dedican , también a Raúl Centeno, un homenaje escrito a este "gran deportista" que, "en sus tiempos de polilla" (de novato), pertenecía a la sección de motos.
Fernando había planeado un futuro junto a su novia, dedicadónse a lo que siempre quiso ser, guardia civil.
Anoche sus amigos de El Tiemblo le dedicaron una vigilia con velas, en su memoria. El Ayuntamiento de la localidad también contribuirá a recordar que Fernando Trapero dedicó "su corta vida en defensa de la libertad que otros disfrutamos", según indicó Rubén Rodríguez. Le concederán la medalla de oro de la localidad, a título póstumo, además de nombrarle Hijo Predilecto de la Ciudad.
El alcalde de El Tiemblo ha subrayado la "entereza" del padre de Fernando Trapero, cuya familia es originaria de este municipio, que se ha mostrado "orgulloso" de la labor desarrollada por su hijo, así como el "profundo dolor" de la madre tras conocer el fatal desenlace.
"Su padre me ha dicho que se sentía muy orgulloso porque parecía que Fernando se había mantenido con vida hasta que han arrestado a dos de los etarras que participaron en el vil atentado", ha subrayado el regidor.
Los familiares del agente fallecido, de 23 años, soltero y sin hijos, han donado todos sus órganos, según las fuentes oficiales.
Raúl nació en Madrid un 11 de junio de hace 24 años y, como recuerdan sus compañeros siempre tuvo clara su vocación, quería ser guardia civil como su padre José Centeno, destinado la unidad de protección de edificios oficiales.
Con tan sólo 20 años el joven guardia civil entro a formar parte del cuerpo. Soltero, sus amigos le recuerdan como "un as, un joven muy inteligente".
Al igual que su compañero y amigo, Fernando Trapero, gravemente h
erido durante el tiroteo, estaba destinado en la sede central de la Guardia Civil, en la capital, donde se ubica la Unidad Central Especial (UCE-1), del Servicio de Información de la Benemérita, encargada de la lucha contra ETA.
Raúl que decidió luchar contra el terrorismo desde el lado más duro y más peligroso vio sesgada su vida y su carrera el 1 de diciembre cuando, mientras defendía la libertad, fue asesinado a sangre fría por presuntos miembro de ETA.
Como Raúl, su compañero Fernando Trapero, herido gravemente en el ataque, también quiso seguir los pasos de su padre. Sin problemas pasó las pruebas de acceso para ingresar en el instituto armado.
Está destinado en el acuartelamiento de la localidad abulense de El Tiemblo, aunque como su compañero había nacido en Madrid. Fernando con tan sólo 23 años había planeado un futuro junto a su novia, dedicadónse a lo que siempre quiso ser, guardia civil.
Con tan sólo 20 años el joven guardia civil entro a formar parte del cuerpo. Soltero, sus amigos le recuerdan como "un as, un joven muy inteligente".
Al igual que su compañero y amigo, Fernando Trapero, gravemente h
erido durante el tiroteo, estaba destinado en la sede central de la Guardia Civil, en la capital, donde se ubica la Unidad Central Especial (UCE-1), del Servicio de Información de la Benemérita, encargada de la lucha contra ETA.Raúl que decidió luchar contra el terrorismo desde el lado más duro y más peligroso vio sesgada su vida y su carrera el 1 de diciembre cuando, mientras defendía la libertad, fue asesinado a sangre fría por presuntos miembro de ETA.
Como Raúl, su compañero Fernando Trapero, herido gravemente en el ataque, también quiso seguir los pasos de su padre. Sin problemas pasó las pruebas de acceso para ingresar en el instituto armado.
Está destinado en el acuartelamiento de la localidad abulense de El Tiemblo, aunque como su compañero había nacido en Madrid. Fernando con tan sólo 23 años había planeado un futuro junto a su novia, dedicadónse a lo que siempre quiso ser, guardia civil.
FONTE: Le Figaro, El País.
